Vuélvete un experto en la gestión de Recursos Humanos.

Suscríbete para recibir los mejores consejos para mejorar la productividad laboral en tu empresa y llévala al éxito.

Cómo mejorar el desempeño laboral

Cómo mejorar el desempeño laboral

23-jul-2019 11:00:00

Cuántas veces no hemos dicho o escuchado la famosa frase “Es que no tengo tiempo” o “No me da tiempo para todo lo que tengo que hacer”. Aunque sea difícil de creer, la “falta” de tiempo en realidad no existe, existe simplemente un pobre manejo de este. La gestión adecuada del tiempo es una manera importante, y sobre todo, eficiente de elevar la productividad y el desempeño laboral sin utilizar nuevos y costosos recursos: todo se da internamente y se consigue siguiendo unos sencillos consejos.

Manejo del tiempo para un mejor desempeño laboral

Lista de prioridades

Antes de realizar cualquier actividad es de mucha ayuda anotar a manera de lista todas nuestras responsabilidades y nuestros pendientes, y de este modo poder acomodarlos por orden de prioridad y urgencia: ¿cual es la actividad más importante y más urgente? ¿que actividad puede ser pospuesta o es de menor importancia? Ya que tengas una lista ordenada de las tareas más importantes y urgentes a las que lo son menos, ya tienes una guía para organizar tu día y tus horas de trabajo.

Objetivos claros

No es solo saber qué tienes que hacer, es saber cuánto tiempo tienes para hacerlo, para qué los estás haciendo, y qué sucedería si no lo haces. Estar consciente de todo esto te motiva a cumplir con estos objetivos en el tiempo establecido, ya que conoces perfectamente tu responsabilidad y lo que buscas conseguir. Si tienes duda de la urgencia de una tarea, no tengas miedo de preguntar a un superior: si pierdes tiempo divagando sin saberlo, hay mayor probabilidad de que te pases del tiempo límite y te metas en problemas innecesarios.

Ambiente organizado y ordenado

Dedica siempre unos minutos al final de tu jornada laboral a poner en orden tu escritorio o espacio de trabajo, tirar cosas que ya no te sirvan y tener a la mano lo que más usas. Tener un espacio desorganizado y revuelto no solo repercute en tu motivación, sino que puede causarte estrés y ansiedad. Despeja tu espacio y de esta manera puedes despejar tu mente para una mejor concentración y gestión de tiempo, y por ende, un mejor desempeño laboral.

Agenda

Te sorprendería la cantidad de problemas que se pueden resolver con tan solo una libreta y un bolígrafo: tener una agenda donde anotar tus pendientes, fechas y horarios de juntas, fechas límites y otras cosas importantes es una importante guía visual y mental de todas tus responsabilidades, además de que puedes evitar saturarte o agendar dos o más pendientes importantes el mismo día o a la misma hora y distribuir mejor tu tiempo de manera fácil.

Planificar tareas

Para abordar mejor responsabilidades complejas o tardadas, siempre es buena idea dividir cada una de ellas en tareas pequeñas y realizables de manera sencilla, para así evitar abrumarse y bloquearse, que suele suceder cuando nos enfrentamos a tareas demasiado grandes, y no sabemos por dónde empezar siquiera. Planea pensando en tareas pequeñas que aporten a lo más grande e importante, sin olvidar tu lista de prioridades y tus objetivos.

Conocer nuestras horas más productivas

Todos tenemos unas horas en la que nos concentramos más y somos más productivos. La mayoría suele tener sus horas de mayor productividad al inicio de la jornada laboral, pero esto no suele ser igual para todos y depende de la vida y personalidad de cada quien. Identifica tu hora de mayor productividad y planea tus tareas más pesadas o importantes en esas horas para aprovechar más el tiempo y terminar tus prioridades en ellas.

Breves pausas

No tienes que estar trabajando cada minuto y cada segundo que estas en tu jornada laboral, esto puede causarte mucho estrés e incluso reducir tu productividad a largo plazo debido a la fatiga que causa el constante desgaste físico y mental. Para evitar esto, toma breves pausas para recargarte, despejarte y descansar tu mente. Los expertos recomiendan tomar 5 minutos de descanso por cada 20 o 30 de trabajo. Recuerda que es muy importante cuidarte a ti primero para así cuidar tu trabajo y tu productividad.

Evita distractores

Es muy tentador levantar el teléfono y revisarlo en cuanto recibimos cualquier notificación, mensaje o llamada, sin embargo hay que evitar ese vicio ya que el tiempo que se pierde cada vez que abres una notificación, la revisas, contestas y dejas el teléfono de nuevo se acumula cada vez que lo haces, además del tiempo perdido mientras recuperas tu concentración completamente. Sin embargo, el teléfono no es el único distractor: incluso intentar hacer multitasking es un distractor ya que evita que te concentres en una tarea y ya estás en la otra. Todo lo que te saque de la concentración en tu trabajo es un distractor y hay que mantenerlas al mínimo para que no repercuta en tu desempeño laboral.

Delegar responsabilidades

Dependiendo de tu puesto esto no siempre es posible, sin embargo, si tienes la posibilidad de delegar tareas que sean de menor prioridad y urgencia, es mejor hacerlo y de esta manera permitirte concentrarte en las que son más importantes y urgentes sin preocuparte que aún quedan otras cosas pequeñas por hacer. Hay que evitar la arrogancia y permitirte soltar algunas responsabilidades a otros, procurando no saturar a los demás o aprovecharse de ellos para hacer tareas que tú no quieres hacer. Delega de manera inteligente y responsable.

Cuestionar tu método de trabajo

¿Tu desempeño laboral es el adecuado? ¿Sabes manejar tu tiempo? ¿Te da tiempo de lograr lo que quieres en el tiempo que tienes para hacerlo? Estos son el tipo de preguntas que es importante hacerte acerca de tu propio desempeño en el trabajo y de tu método de manejo del tiempo, no te quedes con el mismo de siempre si sientes que tu productividad ha decaído o puede mejorar, y no tengas miedo de cuestionar tu método y realizar los cambios adecuados si significa que tu trabajo se beneficiará.

Deja un comentario

Entradas recientes